Gran Hotel Ciudad de México
El Gran Hotel Ciudad de México es una joya arquitectónica situada en pleno Zócalo, la plaza principal e histórica de la ciudad. Construido originalmente en 1899 como el «Centro Mercantil», el edificio constituye un brillante ejemplo del estilo Art Nouveau. Su rasgo más llamativo es el enorme y ornamentado techo de vidrieras del vestíbulo, diseñado por el artista francés Jacques Gruber. Esta obra maestra, a menudo citada como una de las cuatro vidrieras más grandes del mundo, inunda el interior de colores impresionantes.
La historia del hotel está profundamente entrelazada con el desarrollo de la ciudad. Antes de convertirse en un hotel de lujo en 1968 con motivo de los Juegos Olímpicos de Ciudad de México, el edificio sirvió de residencia al Contador Real en el siglo XVI. Hoy en día, los huéspedes aún pueden admirar detalles originales como los antiguos ascensores panorámicos de hierro forjado —unos de los primeros que se instalaron en México— y una majestuosa lámpara de estilo Luis XV, regalo del presidente Porfirio Díaz.
Los aficionados al cine quizá reconozcan el hotel por sus apariciones en la gran pantalla, incluida una famosa secuencia inicial de la película de James Bond *Spectre*. La combinación de historia y lujo de este establecimiento lo ha convertido durante décadas en un imán para celebridades, artistas y figuras políticas.
Más allá de las puertas del hotel, te encuentras a pocos pasos de algunos de los lugares más emblemáticos del país. La Catedral Metropolitana y el Palacio Nacional, famoso por sus murales de Diego Rivera, están prácticamente a la puerta. Un breve paseo por el animado centro histórico también te llevará a las ruinas del Templo Mayor y al emblemático Palacio de Bellas Artes.
Reseñas de expertos
«El Gran Hotel hace gala del estilo Art Nouveau francés de la época prerrevolucionaria. Coronado por una cúpula de vidrieras elaborada por Tiffany en 1908, el atrio es una fantasía de fin de siglo con balcones curvos, ascensores de hierro forjado y pájaros que gorjean en jaulas gigantes. Las habitaciones no desmerecen en comparación».
Lo que más gustó a los huéspedes
- Ubicación privilegiada
- Personal amable
- Camas cómodas
- Wifi gratuito
- Aparcamiento privado
- Magníficas vistas

Más fotos