Surfjack Hotel & Swim Club, Honolulu
El Surfjack Hotel & Swim Club de Waikiki es un elegante refugio de diseño vanguardista que rinde homenaje al apogeo de Honolulu a mediados de siglo. Ubicado en un edificio de la década de 1960, el establecimiento se transformó gracias a una colaboración creativa entre los diseñadores de Studio Collective, Wall-to-Wall Studios y The Vanguard Theory. Apuesta decididamente por la cultura local, con madera recuperada, estampados de inspiración vintage y obras de artistas locales repartidas por sus 112 habitaciones.
El corazón del hotel es su emblemática piscina, famosa por el mensaje «Wish You Were Here» pintado a mano en el suelo, que se ha convertido en un clásico para los viajeros en las redes sociales. Más allá de ser un simple lugar para nadar, el «Swim Club» sirve como punto de encuentro social tanto para huéspedes como para lugareños, que se reúnen allí para disfrutar de cócteles y música. El restaurante del hotel, *Mahina & Sun’s*, es uno de los favoritos de la zona, dirigido por el aclamado chef Ed Kenney, conocido por una carta que pone de relieve el auténtico y vanguardista paladar de Hawái.
Situado en Lewers Street, el hotel ofrece una experiencia más centrada en el barrio que muchos de los grandes complejos turísticos cercanos. Se encuentra a un corto paseo a pie o en bicicleta de las legendarias olas de la playa de Waikiki.
Para aquellos que deseen explorar la zona, se encuentra muy cerca de importantes lugares de interés cultural, como el Palacio Iolani y el Museo de Arte de Honolulu. Tanto si quieres hacer senderismo por el emblemático cráter de Diamond Head como pasear por las calles históricas de Chinatown, el Surfjack te ofrece una base de operaciones perfectamente organizada y cómoda para tus aventuras en la isla.
Reseñas de expertos
«En una zona más tranquila, situada entre el canal Ala Wai y el bullicioso Waikiki, el Surfjack Hotel & Swim Club, con su diseño de mediados de siglo, cobra 29 dólares al día por habitación para poder disfrutar de servicios como bicicletas con el logotipo del hotel, café gratuito por la mañana en el vestíbulo y el uso de una bolsa de playa y toallas».
Aparece en el artículo «36 horas en Honolulu» del New York Times.
Lo que más gustó a los huéspedes
- Excelente ubicación
- Camas cómodas
- Personal amable
- La comida está buenísima

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