Hotel Intercontinental The O2, Londres
El InterContinental London – The O2, inaugurado en 2016, es un llamativo edificio emblemático situado en la península de Greenwich. Construido expresamente como hotel de lujo y centro de conferencias, revitalizó un antiguo emplazamiento industrial, convirtiéndolo en un destino de primer orden tanto para los negocios como para el ocio. Su arquitectura destaca por haber sido diseñada según los estándares de sostenibilidad «Excelente» de BREEAM, con un impresionante tejado verde y un especial énfasis en la eficiencia energética.
Una de las características más destacadas del establecimiento es su enorme salón de baile sin pilares, uno de los más grandes de Europa. Diseñado para acoger grandes eventos internacionales, el espacio es una proeza de ingeniería, con vigas que se extienden a lo largo de más de 40 metros para garantizar una vista sin obstáculos a miles de invitados. Para los visitantes que buscan un ambiente más informal, el Eighteen Sky Bar, situado en la planta 18, ofrece unas vistas panorámicas espectaculares del río Támesis y del perfil urbano de Londres.
El hotel está conectado físicamente con el recinto The O2 mediante una pasarela privada, lo que lo convierte en un punto de partida increíblemente práctico para los asistentes a conciertos. Los huéspedes también pueden acceder fácilmente al centro comercial ICON Outlet o tomar los Thames Clippers, que ofrecen un trayecto panorámico hacia el corazón de la ciudad.
La zona está impregnada de historia, ya que se encuentra justo al lado de la línea del meridiano de Greenwich. En las inmediaciones se encuentran el Observatorio Real, el Museo Marítimo Nacional y el famoso velero Cutty Sark. El hotel también está junto a «The Tide», un parque lineal elevado a orillas del río que cuenta con instalaciones de arte público y que conecta el distrito creativo circundante con el río.
Reseñas de expertos
«Si buscas lujo a orillas del río, prueba el InterContinental London – The O2, que abrió sus puertas en Greenwich en 2015».
Aparece en el artículo «36 horas en el sureste de Londres» del New York Times.
«El hotel no podría estar más cerca del O2. Desde el hotel se pueden contemplar las imponentes curvas blancas de la cúpula y gran parte del perfil urbano de Canary Wharf; acércate al Eighteen Bar, en la última planta, para disfrutar de las mejores vistas».
Lo que más gustó a los huéspedes
- Vistas impresionantes
- Personal amable
- Excelente conexión wifi
- Ubicación privilegiada
- Camas cómodas

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