En el moderno barrio berlinés de Neukölln, el Hotel Hüttenpalast ofrece una experiencia de glamping en el interior. Creado por la berlinesa Silke Lorenzen y la diseñadora de interiores Sarah Vollmer, este peculiar refugio reinventa la hospitalidad permitiéndote dormir en autocaravanas retro y cabañas de madera a medida, todas ellas situadas en el interior de un edificio. Es una parodia divertida del «Schrebergartenglück», la tradicional alegría alemana de cuidar un pequeño huerto urbano.
El propio edificio encierra una parte de la historia industrial de Berlín, ya que en 1910 funcionaba como una bulliciosa fábrica de aspiradoras. En lugar de derribar la arquitectura, las fundadoras conservaron los techos altos y las clásicas ventanas de fábrica, transformando las cavernosas naves de producción en acogedores campings interiores a prueba de inclemencias meteorológicas.
El diseño es fruto de un esfuerzo colaborativo, en el que artistas locales personalizan cada caravana retro. Puedes dormir en «Blancanieves», una diminuta caravana de contrachapado diseñada originalmente en la década de 1960 para ser lo suficientemente ligera como para que el emblemático coche Trabant de Alemania Oriental pudiera remolcarla. Otro punto destacado es la cabaña «Old Palace», una estructura de dos plantas revestida con paneles de madera centenarios recuperados directamente de las naves de fabricación originales de la fábrica.
Funciona como una creativa aldea comunitaria. Los huéspedes pueden pasear entre abedules en chanclas, compartir un café en mesas de picnic desparejadas o refugiarse en un frondoso oasis ajardinado en el patio trasero que aísla del caótico ambiente nocturno de Berlín.
Reseñas de expertos
«El nombre Hüttenpalast —que podría traducirse, a grandes rasgos, como “palacio de cabañas”— da una idea de lo que cabe esperar de la opción de alojamiento más peculiar de Berlín. Se trata de una antigua fábrica de aspiradoras situada en el moderno barrio de Neukölln y ofrece «habitaciones» en una variedad de caravanas vintage reconvertidas y cabañas reutilizadas, en un entorno interior entre césped artificial y abedules plateados iluminados con guirnaldas de luces».
Aparece en la lista de The Guardian de los 20 mejores hoteles para alojarse en Alemania.
Lo que más gustó a los huéspedes
- Personal amable
- Muy limpio
- Estilo boutique
- Ubicación privilegiada
- La comida está buenísima
- Excelente conexión wifi

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