Hotel Orientbank, Estambul
El Hotel Orientbank es un impresionante vestigio histórico situado en el corazón del casco antiguo de Estambul. Construido originalmente en 1912 para albergar la sede del Deutsche Orientbank, el edificio fue diseñado por el renombrado arquitecto prusiano August Jasmund. Hoy en día, se erige como un edificio emblemático magníficamente conservado, con su cúpula de cobre original en la terraza, su tejado gris plomo y una magnífica escalera de caracol de mármol tallada a mano que garantiza una entrada inolvidable.
El hotel logra combinar a la perfección su carácter de principios del siglo XX con el lujo moderno. Los huéspedes pueden admirar detalles Art Déco por todo el establecimiento, y las habitaciones cuentan con techos altos y diseños elegantes y ergonómicos, algo bastante poco habitual en la península histórica. Los cinéfilos quizá incluso reconozcan el edificio por su cameo en la secuencia inicial de la película de James Bond *Skyfall*.
Una de las mejores formas de disfrutar del hotel es desde su terraza en la azotea, que ofrece unas vistas panorámicas y despejadas del horizonte de Estambul. En la planta baja, el evocador Jazz Bar rinde homenaje a los años veinte y ofrece un lugar sofisticado para tomar un cóctel tras un largo día de turismo.
Su ubicación en el barrio de Eminönü es perfecta para los viajeros que desean estar en el centro de la acción. Te encontrarás a un corto paseo de lugares emblemáticos como el Bazar de las Especias, el Gran Bazar y la histórica Santa Sofía. Gracias a su combinación de un rico patrimonio arquitectónico y una ubicación céntrica y práctica, es un punto de partida maravilloso para cualquiera que desee sumergirse en el pulso de Estambul.
Reseñas de expertos
«El Orientbank Hotel Istanbul, situado a pocos pasos de los lugares de interés de la ciudad declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, como Santa Sofía y la Mezquita Azul, es un hotel boutique que antiguamente fue un banco. En el sótano, un bar de jazz ocupa la antigua cámara acorazada. En la planta superior, un salón circular ofrece vistas al bullicioso Bazar Egipcio y a la impresionante mezquita de Solimán. A su llegada, cada huésped recibe una caja de dulces turcos y un certificado de bonos personalizado que recuerda la antigua función del edificio.»
Lo que más gustó a los huéspedes
- Ubicación privilegiada
- Personal amable
- Camas cómodas
- Un desayuno delicioso

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